MANIFIESTO
El camino hacia la salud requiere abrirse a lógicas que complementan la oficialidad
Retorna nace en un contexto histórico de elevado malestar personal, colectivo y ecológico. En 2021, la OMS aporta cifras y estadísticas que demuestran un aumento radical de trastornos mentales e intentos de suicidio, y los presupuestos de salud mental de los países occidentales se duplican.
El problema de fondo es cómo hacer frente desde qué supuestos, concepciones y prácticas a este malestar generalizado, enfocando las causas y revirtiéndolas más que destinando recursos a paliar sintomatologías que, al no ser curadas, vuelven a proliferar y a manifestarse poco tiempo después.
De fondo, un problema cultural y sistémico que evidencia que la mirada actual que define la salud mental es insuficiente y no aporta ni los recursos ni las herramientas que las personas necesitan para afrontar el sufrimiento, gestionarlo y recuperar el bienestar.
Queremos potenciar la soberanía en salud, buscando debilitar el asistencialismo que sitúa a la persona que sufre malestares en una posición pasiva respecto a la propia vida.
Al mismo tiempo formamos, reflexionamos y denunciamos las hostilidades del sistema en el que vivimos y el impacto sobre nuestros cuerpos y nuestras comunidades, así como evidenciamos los límites del paradigma biomédico.
Reintegramos la psicología con el grupo, la sociedad y el entorno natural.
La especialización característica de la modernidad occidental separa y segrega ámbitos de acción y conocimiento: define la salud psicoemocional separada de la corporal, y a la vez concibe la salud personal desconectada de la interrelación con el entorno natural. Somos hijas de una psicología materialista que exilia elementos necesarios para el bienestar y la curación. Por ello no es suficientemente efectiva, y hay que ampliarla.
En acuerdo y reivindicando conocimientos diversos, Retorna recupera una concepción que revincula a la persona con:
● Su mundo interno:
◦ Escucha y conciencia de los paisajes intrapersonales, validándolos y traduciéndolos.
◦ Paisajes instintivos, emocionales, mentales y espirituales.
● Su mundo externo:
◦ Escucha e interacción con el entorno social, devolviendo la centralidad a las relaciones comunitarias y disminuyendo el malestar generado por la soledad no deseada, la fractura social y la virtualidad.
◦ Escucha y descubrimiento de los principios que rigen los entornos naturales, recuperando la relación, comprensión y pertenencia a la tierra.