Las desigualdades sistémicas que enfrentan las personas de diversos colectivos también afectan a los profesionales que las atienden, lo que puede repercutir en su propia salud psicoemocional y corporal. Esta situación impacta, además, en las dinámicas que se generan dentro de los equipos, afectando el clima laboral y el funcionamiento cotidiano de las organizaciones.
Este programa, que se constituye como un híbrido entre la formación profesional y el acompañamiento psicoemocional, está diseñado con la intención de ofrecer a los/las profesionales las herramientas esenciales para su propio autocuidado y regulación emocional, además de promover las competencias necesarias para que se sientan empoderados/as en su actividad profesional.
En un primer módulo se trabaja la conexión de cada persona consigo misma y sus propias capacidades de autoconocimiento y autorregulación, para pasar a un segundo módulo donde el empoderamiento personal trasciende la dimensión individual y se manifiesta en los campos relacional, social y laboral.
La perspectiva de género e intercultural son transversales a todos los contenidos transmitidos, poniendo énfasis en el trabajo en contextos de diversidad cultural.
Acompañamos a los/las profesionales para:
· Que puedan sentirse seguros/as para explorar las propias emociones, dificultades y límites.
· Promocionar el bienestar a través de prácticas de autocuidado. Comprender la fisiología del estrés y su funcionamiento, aportando recursos para la regulación autónoma.
· Identificar las emociones propias en el trabajo y aprender a regularlas.
· Saber marcar límites para el respeto de las propias necesidades y espacio personal
· Adquirir herramientas y conocimientos para la soberanía emocional y autoconocimiento
· Fomentar el bienestar entre el equipo
Los/las profesionales se implican en el acompañamiento como recorrido vivencial y personalizado, de autodescubrimiento y exploración, donde se generan recuerdos que sirven de anclaje para abordar situaciones complejas del entorno laboral. Así, el aprendizaje que se busca no es abstracto ni pasivo sino activo, vivencial y participativo, y fomenta el protagonismo de cada participante con un enfoque innovador y humanista.