Teràpia Vivencial: un camí cap a la integració

La terapia vivencial consiste en la experimentación de estados, emociones y sensaciones que, inducidas siguiendo una intención psicoterapéutica concreta, permiten integrar todos los aspectos que conforman a la persona: biológicos, psicológicos, sociales y espirituales. La vivencia es un fenómeno psíquico, corporal y energético que se produce en un instante y lugar concretos: en el aquí y ahora, y podríamos decir que se asemeja a un estado meditativo, de calma profunda, donde la mente se aquieta y podemos ver las situaciones con mayor claridad. En lugar de quedarnos atrapados en las emociones, los pensamientos inmediatos o el comportamiento compulsivo, se favorece una comprensión sensible e integradora de lo que nos sucede, ya que la persona accede a niveles de conciencia más profundos. Es una experiencia que queda grabada en la psique y en la memoria corporal de la persona, permitiendo la ampliación del propio autoconcepto y redefiniendo el sentido de la vida. No se diluye con el tiempo, sino que, al contrario, deja una huella en su historia individual y colectiva que permanecerá como memoria de bienestar. Se consigue de manera especial que las personas experimenten estados que no (re)conocían en sí mismas, hecho que genera confianza y esperanza en la capacidad de salir del malestar habitual: una persona que sentía pánico, en alguna dinámica vivencial experimenta plena confianza; una persona que sentía mucho resentimiento y odio, en alguna dinámica vivencial experimenta amor y reciprocidad; una persona marcada por el abandono, en una dinámica vivencial siente pertenencia y vínculo.
Y así se van atravesando diferentes etapas, confrontando aspectos negados, cuestionando y redefiniendo creencias, liberando emociones reprimidas y restableciendo el equilibrio saludable entre cuerpo y mente. El propósito es fomentar la autoestima, mejorar la salud física y mental y promover un desarrollo personal integral. En Retorna realizamos dinámicas psicocorporales provenientes de la Bioenergética y la Psicodanza Integrativa para conseguir diferentes niveles de integración:
Vivencias de integración psicomotora: Se integra el cuerpo a nivel motor conectando las diferentes zonas corporales y promoviendo el equilibrio, la elasticidad muscular, la coordinación, la conciencia corporal y la confianza en los propios recursos y saberes somáticos. Vivencias de integración sensitivo-psicomotora: Se integra la capacidad perceptiva, la concentración, el disfrute del movimiento, la sensibilización, el arraigo y la liberación de tensiones corporales. Vivencias de integración afectivo-psicomotora: Se integra la capacidad de sentir, la expresión emocional, la ternura, la autoestima, la confianza, la aceptación, el compartir, la definición de límites, la fuerza de voluntad y la autovaloración. Vivencia de integración transcendente-psicomotora: Se integran estados meditativos, vivencias de mayor profundidad que calman la mente, generan conciencia de pertenencia y conducen a estados de plenitud.
La terapia vivencial, además, trabaja las relaciones en diferentes niveles: con uno mismo (intrapersonal), con otra persona (interpersonal), con el grupo y con la trascendencia. Al inducir estas vivencias, se crea una “matriz afectiva” que facilita la evolución individual y potencia el restablecimiento progresivo de la salud en todos sus niveles.

Con el apoyo del Ajuntament de Barcelona

Con el apoyo del Departamento de Igualdad y Feminismos

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